Fundada por colonos jonios hacia el siglo X a. C., Éfeso fue durante el Imperio romano una de las mayores ciudades del Mediterráneo, con teatro para 25.000 personas y puerto propio. Se abandonó cuando el río Caístro cegó ese puerto de sedimentos. En el año 431 se celebró aquí el tercer concilio ecuménico del cristianismo.
Antes de los griegos
La zona estaba habitada mucho antes de la llegada de los colonos griegos. Hubo un asentamiento en el cerro de Ayasuluk en la Edad del Bronce y hay quien identifica este lugar con Apasa, la capital del reino de Arzawa que aparece en los archivos hititas. Ya entonces se veneraba aquí a una diosa madre, que es el antecedente directo de la Artemisa efesia.
La fundación jonia
Hacia el siglo X a. C. llegaron colonos jonios. La leyenda dice que los guiaba Androclo, hijo del rey de Atenas, y que un oráculo le indicó que fundara la ciudad donde se lo señalaran «un pez y un jabalí». Sucedió: unos pescadores freían pescado, una chispa prendió unos matorrales y salió huyendo un jabalí. Ahí se fundó Éfeso.
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Creso y los lidios
En el siglo VI a. C. la ciudad cayó bajo el reino de Lidia. Su rey, Creso —el de la expresión «rico como Creso»— hizo algo inesperado: en lugar de arrasarla, financió la construcción del Templo de Artemisa, el edificio que la convertiría en destino de peregrinación de todo el Mediterráneo.
¿Éfeso es griega o romana?
Las dos cosas, y esa es la respuesta corta a una de las preguntas que más nos hacen. La ciudad la fundaron los griegos y fue griega durante siglos. Pero casi todo lo que se ve hoy en pie es romano, de los siglos I y II d. C., porque fue entonces cuando se reconstruyó a lo grande. Además, la ciudad se mudó de sitio: Lisímaco, general de Alejandro, la trasladó en el siglo III a. C. al valle entre los montes Pion y Coreso, que es donde está el yacimiento actual.
El apogeo romano
Bajo Roma, Éfeso fue capital de la provincia de Asia y una de las mayores ciudades del imperio. Los dos estudios sistemáticos más recientes le calculan entre 34.000 y 72.000 habitantes; los 250.000 que todavía repiten muchos libros vienen de una estimación de 1886 que no ha resistido la revisión. Tenía puerto, una biblioteca de doce mil rollos, un teatro para veinticinco mil personas, agua corriente, alcantarillado y alumbrado público en la calle Arcadiana.
El cristianismo
San Pablo pasó aquí unos tres años y escribió desde aquí la primera carta a los Corintios. La tradición sitúa en Éfeso los últimos años de Juan y, con él, los de María. Éfeso es la primera de las siete iglesias del Apocalipsis.
En el año 431 se celebró aquí el tercer concilio ecuménico, en el que la Iglesia proclamó a María «Theotokos», Madre de Dios, en contra de la posición de Nestorio. Fue una de las decisiones doctrinales más importantes de la historia del cristianismo, y se tomó en un edificio que todavía se puede pisar dentro del yacimiento. Qué se discutió y cómo encontrar esa iglesia lo contamos en el concilio de Éfeso del 431, explicado sin teología.
Por qué se acabó
No la destruyó ningún ejército. La mató el barro. El río Caístro arrastraba sedimentos que fueron cegando el puerto siglo tras siglo, pese a los dragados. Sin puerto no había comercio; sin comercio no había ciudad. Además, la llanura embarrada trajo malaria.
La población se fue trasladando al cerro de Ayasuluk, alrededor de la Basílica de San Juan. Ese asentamiento se llamó Ayasuluk y hoy es Selçuk. Éfeso nunca murió del todo: cambió de sitio y de nombre.
El redescubrimiento
En 1869, el ingeniero británico John Turtle Wood encontró el emplazamiento del Templo de Artemisa después de seis años excavando. Desde 1895, el Instituto Arqueológico Austríaco excava el yacimiento de forma sistemática, y sigue: hoy está a la vista alrededor del veinte por ciento de la ciudad.
Las dos. Fue fundada por griegos jonios hacia el siglo X a. C., pero casi todo lo que se ve en pie hoy es romano, de los siglos I y II d. C. La ciudad además cambió de emplazamiento en época helenística.
¿Cuántos habitantes tenía Éfeso?
No se conserva ningún censo, así que toda cifra es una estimación moderna y el método usado decide el resultado. Medir la ciudad habitada —unas 224 de las 415 hectáreas que encerraban las murallas, porque el resto eran laderas y espacio público— da entre 34.000 y 56.000 habitantes; un modelo de 2017 basado en el recuento de casas eleva la cifra a unas 72.000, y un investigador que admite viviendas mucho más densas llega incluso a 172.500. La vieja cifra de 250.000 que aún repiten muchos libros viene de un cálculo de 1886, de inscripciones leídas con demasiada generosidad y de multiplicar por diez las 25.000 plazas del Gran Teatro —una regla práctica, no una prueba, porque esas gradas también recibían a gente del campo y a los visitantes de las fiestas. Con cualquiera de las cifras modernas, Éfeso siguió entre las cinco mayores ciudades del mundo romano.
¿Cuándo fue el concilio de Éfeso?
En el año 431. Fue el tercer concilio ecuménico y en él se proclamó a María «Theotokos», Madre de Dios. Se celebró en la iglesia de María, dentro del yacimiento.
¿Por qué se abandonó Éfeso?
Porque el río Caístro cegó su puerto con sedimentos. Sin puerto, la ciudad perdió su razón económica, y la llanura pantanosa trajo además malaria. La población se trasladó al cerro de Ayasuluk, el actual Selçuk.
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“Ruínas bem preservadas!”
A visita foi maravilhosa. Encontramos um guia muçulmano que fala português, russo, francês e turco. Conhecia tudo dali. Faz-se tudo andando em Éfeso, mas é importante alugar um carro para chegar até a casa de Maria e visitar o que restou do templo de Artemis. Com o carro a visita fica completa.