Septiembre ha empezado con las mañanas todavía calientes y el yacimiento algo más tranquilo que hace tres semanas, que es cuando mejor se camina despacio. Y caminar despacio es justo lo que hace falta para esto.
Porque los folletos enumeran siempre los mismos seis monumentos, y lo que uno recuerda al año siguiente no es ninguno de los seis. Es una acera que no cuadra con la de al lado. Es enterarse de que estaba de pie encima de un muerto. Cosas pequeñas que hay que saber para verlas, porque no llevan cartel.
Ahí van las que contamos nosotros, en el orden en que aparecen si se entra por la puerta de arriba. Una de ellas, la sexta, probablemente no sea verdad, y lo decimos.
Curiosidades de Éfeso, en corto
- Excavado
- Alrededor del 20 % de la ciudad
- Excavando desde
- 1895, sin interrupción salvo por las dos guerras
- Patrimonio Mundial
- Desde 2015, junto con Ayasuluk y la Casa de la Virgen María
- Lo que hay bajo la biblioteca
- Un sarcófago de mármol con un cónsul dentro
- Dónde están los originales de la fachada
- En Viena desde principios del siglo XX
- Mejor hora para verlo todo esto
- Antes de las 09:30 o después de las 16:00
La biblioteca es, además, una tumba
La fachada de la Biblioteca de Celso es la foto que todo el mundo trae de aquí. Lo que casi nadie sabe cuando la está fotografiando es que debajo hay un muerto.
Tiberio Julio Celso Polemeano fue cónsul y gobernador de la provincia de Asia. Cuando murió, hacia el año 114, su hijo levantó el edificio en su honor y lo enterró dentro: bajo el ábside del fondo, en una cámara abovedada, hay un sarcófago de mármol con el cuerpo. Enterrar a alguien dentro del recinto urbano no era lo normal en el mundo romano, y hubo que pedir permiso. Desde la plaza, la cripta queda justo enfrente, al fondo y bajo el suelo.
La segunda cosa que nadie mira es el muro. La sala de lectura tiene doble pared, con una cámara de aire de aproximadamente un metro entre la interior y la exterior, para que la humedad del suelo y el calor del verano no llegaran a los rollos guardados en los nichos. Un armario climatizado del siglo II. Desde el lateral izquierdo, la separación se ve a simple vista.
Las cuatro mujeres de la fachada son copias
En los nichos de la planta baja hay cuatro estatuas femeninas con las virtudes de Celso: Sofía, Areté, Ennoia y Episteme —sabiduría, virtud, criterio y conocimiento—, con sus nombres grabados debajo en griego.
Son copias. Las originales salieron de aquí con las primeras campañas austriacas y están en Viena, en el museo de Éfeso del Kunsthistorisches, una sala entera dedicada a esta ciudad. Así funcionaban entonces los repartos de hallazgos entre el Estado otomano y las misiones extranjeras. Conviene saberlo, porque la fachada que se fotografía es un montaje moderno con las piezas que se quedaron.
Lo que sí es original y sigue aquí está a tres kilómetros, en el Museo Arqueológico de Éfeso, en Selçuk: la mitad de la visita que más gente se salta.
Las aceras de mosaico no encajan entre sí
Esta es la que más nos gusta, porque está a la vista y no la ve nadie. A lo largo de la calle de los Curetes, delante de las tiendas del lado norte, hay una acera de mosaico. Camine treinta metros mirando al suelo y verá que el dibujo cambia de golpe: cenefas distintas, teselas de otro tamaño, colores que no casan, tramos bastante mejor hechos que el siguiente.
No es un fallo de restauración. Cada comerciante pagaba el trozo de acera de delante de su local, y lo pagaba según lo que tenía. Es una calle comercial romana con la contabilidad de sus dueños escrita en el suelo: aquí un negocio próspero, dos puertas más allá uno que iba justo.
Si esto le interesa, la parada obligatoria son las Casas de la Ladera, que se pagan aparte y donde ese mismo suelo aparece dentro de las viviendas. Es el motivo de que exista una excursión que las incluye con calma.
El Odeón no era un teatro
Casi todo el mundo entra en el graderío semicircular de la parte alta pensando que es un teatro pequeño. No lo era.
Ese edificio era el bouleuterion: la sala donde se reunía el consejo de la ciudad, unos mil quinientos asientos, techada con madera. Servía para las sesiones del consejo y para conciertos y lecturas, no para el público general. El teatro de verdad es el otro, el Gran Teatro de la parte baja, dieciséis veces más grande y al aire libre.
La diferencia importa por algo práctico: el Odeón está arriba, se ve en dos minutos y casi siempre está vacío. Es el mejor sitio para sentarse antes de empezar a bajar.
Falta muchísima piedra, y se sabe adónde fue
Al llegar al estadio, la reacción habitual es preguntar por qué está tan destrozado. La respuesta no es un terremoto.
Durante siglos, Éfeso fue la cantera de la comarca. Sus bloques se reutilizaron en las construcciones bizantinas del cerro de Ayasuluk y en las otomanas de Selçuk, y parte del mármol acabó en hornos de cal: calcinado da cal para mortero, y en un pueblo sin canteras eso valía más que una columna. Por eso el Templo de Artemisa es hoy un solo pilar en un charco y no unas ruinas: no se cayó y se quedó ahí, se lo llevaron a trozos.
La ciudad no desapareció de golpe ni por una catástrofe: la historia larga está resumida en la historia de Éfeso.
Lo que se cuenta y no está probado
Y ahora la sexta, que la va a oír igualmente y preferimos que la oiga bien.
En la calle de Mármol, cerca de la biblioteca, hay una losa grabada: una huella de pie izquierdo, una cabeza de mujer, un rectángulo que parece un corazón y algo que se lee como una moneda. La versión que circula en casi todas las visitas es que se trata del anuncio del burdel, y que si su pie era más pequeño que el grabado, era usted menor de edad.
Es una buena historia. No hay ninguna prueba de ella: no existe inscripción antigua que lo explique, la interpretación es moderna y el propio edificio que llaman «burdel» podría ser una casa privada o unas termas. Nosotros lo contamos como lo que es, una tradición de guías del siglo XX, porque un yacimiento de este tamaño no necesita inventarse nada.
Lo que sí está documentado son los grafitis de las paredes de las Casas de la Ladera: listas de la compra, cuentas, insultos y dibujos de gladiadores rayados por gente corriente.
Queda el ochenta por ciento por levantar
El Instituto Arqueológico Austríaco excava aquí desde 1895 y en más de un siglo ha sacado a la luz alrededor de una quinta parte de la ciudad. Todo lo que se recorre en una mañana es esa quinta parte. El resto sigue bajo los campos que se ven a la izquierda al bajar hacia el aparcamiento.
Es decir que la ciudad antigua de Éfeso que se visita hoy no es la que se visitaba hace veinte años. El conjunto es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2015, y el expediente incluye el cerro de Ayasuluk y la Casa de la Virgen María, que muchos creen visitas sueltas.
Cómo verlas usted mismo
Todo esto se ve sin guía si sabe dónde mirar, y ese es medio objetivo de este diario. Entre por la puerta de arriba, la de Magnesia, y baje: se termina en el aparcamiento de abajo en lugar de volver a subir con el sol de mediodía. Y lleve la vista al suelo en los tramos aburridos, que es donde están las aceras, los surcos de carro y los desagües.
Guarde además una hora para el museo de Selçuk, donde están las piezas que no pudieron dejarse a la intemperie. Los horarios, las dos puertas y el orden que menos cansa están en la guía práctica para visitar Éfeso, y lo que cuesta cada entrada, siempre a la tarifa oficial del Ministerio y sin recargo, en la guía de precios.
Si viene con nosotros, esto es lo que se cuenta mientras se camina, y es la razón de que una jornada completa dé para tanto más que una visita corta: hay tiempo para pararse en el suelo. Como somos agencia con licencia y las entradas se compran por adelantado, el acceso prioritario va incluido sin suplemento y no se hace cola de taquilla, así que ese rato se gana dentro y no en la puerta. Y la visita al atardecer deja las aceras de mosaico con sombra rasante, que es cuando mejor se ven.
El consejo, en una frase: en Éfeso, la mitad de lo que merece la pena está por debajo de la altura de la rodilla. Baje la mirada de vez en cuando.
Fuentes y lecturas
- Ephesus — Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO (2015)
- Instituto Arqueológico Austríaco (ÖAI) — excavaciones de Éfeso desde 1895
- Ephesos Museum — Kunsthistorisches Museum, Viena
- Ephesus — Encyclopaedia Britannica
Escrito por el equipo de guías de Gezginol en Kuşadası. Si ve algo que ha cambiado sobre el terreno — un horario, un precio, una obra — díganoslo a info@excursiondeefeso.com y lo corregimos.

