Tres ciudades a menos de una hora de Éfeso donde casi nunca hay nadie. La misma civilización, sin cola en la entrada.
01De qué va
Al sur de Éfeso, en la desembocadura del Meandro, hay tres ciudades que en su día compitieron con ella y que hoy visita muy poca gente. Es la excursión que hacemos con quienes ya conocen Éfeso, o con quienes prefieren un yacimiento tranquilo a uno famoso.
Priene está colgada en la ladera del monte Mícala, sobre una terraza con vistas al valle. Es el mejor ejemplo que existe de urbanismo griego en cuadrícula: se ven las manzanas, las casas, el teatro pequeño con sus asientos de honor y el templo de Atenea, que financió Alejandro Magno.
Mileto fue la ciudad de Tales, el primer filósofo griego, y tenía cuatro puertos. Hoy está a varios kilómetros del mar, con un teatro romano enorme que se ve desde la carretera. Y Dídima no era una ciudad sino un santuario: el oráculo de Apolo, con un templo de columnas de casi veinte metros que nunca llegó a terminarse en más de quinientos años de obras.
Ficha de la excursión
Duración
8 horas
Sale desde
Kuşadası, Selçuk o el puerto
Recogida
Su hotel, el muelle o el aeropuerto
Distancia al yacimiento
Entre 40 y 110 km al sur de Kuşadası
Se visita
Priene · Mileto · Dídima
Grupo
Privado — solo su grupo, nadie más
Idiomas del guía
Español, inglés, portugués
Mejor época
Todo el año; de mayo a septiembre, salida temprana
Qué incluye y qué no
Incluido
Vehículo privado con aire acondicionado y conductor todo el día
Guía oficial en español
Recogida y regreso en hotel, puerto o aeropuerto
Agua embotellada
No incluido
Entradas a los tres yacimientos
Almuerzo
Propinas
El día, hora a hora
08:30
Priene
Se sube a pie un tramo con pendiente, entre pinos, y de golpe aparece la ciudad entera en cuadrícula. El teatro es pequeño y perfecto, con cinco sillones de piedra en primera fila para las autoridades.
11:00
Mileto
El teatro romano para quince mil espectadores, el monumento del puerto, las termas de Faustina y el consejo. Aquí se lee bien lo que le pasó a toda la costa: el río rellenó la bahía y dejó los puertos en tierra firme.
13:00
Almuerzo
En un sitio de pueblo por el camino, normalmente pescado o cocina casera de la zona.
14:30
Dídima
El templo de Apolo, con sus columnas colosales y su patio interior al que se bajaba por dos túneles abovedados. Es donde se consultaba el oráculo, y el efecto de entrar por el túnel sigue funcionando dos mil años después.
16:30
Vuelta
Regreso por la costa. Si le apetece, paramos a ver el mar en Altınkum antes de subir.
Mileto — monumento del puerto, hoy tierra adentro
Lo que se lleva de vuelta
El plano urbano de Priene, que se entiende de un vistazo desde arriba
El teatro de Mileto, uno de los mayores de Anatolia
Los túneles de acceso del oráculo de Dídima
Tres yacimientos importantes sin un solo autobús de turistas
02Dudas razonables
Preguntas sobre esta excursión
¿Se puede hacer Priene, Mileto y Dídima en un día?
Sí, es un día completo de unas ocho horas contando trayectos. Están relativamente cerca unos de otros y la carretera es buena.
¿Se camina mucho?
En Priene sí: hay una subida de unos quince minutos con pendiente y el terreno es irregular. Mileto y Dídima son bastante más llanos. Con calzado adecuado, la mayoría de la gente lo hace sin problema.
¿Merece la pena si ya he visto Éfeso?
Precisamente por eso. Éfeso es una ciudad romana; Priene es lo más parecido a una ciudad griega intacta que se puede visitar, y Dídima no se parece a nada. Son complementarios, no repetitivos.
Recogida en el puerto de İzmir, en el aeropuerto o en su hotel, y el día completo de Éfeso con guía en español. Vuelta con tiempo para su vuelo o su barco.
Válido también como excursión entre dos vuelos, con equipaje en el coche
Autopista buena: poco más de una hora por trayecto
Se puede añadir Şirince o el museo de Selçuk según el tiempo
Que lugar más impactante, caminar por donde lo hizo Cleopatra y Marcó Antonio, ver sus sistemas de aguas, sus calles marmoleadas, sus esculturas, moisaicos... incluso la pillería de la biblioteca que tenía pasadizos secretos conectados a un burdel, ver sus baños e imaginar la vida como se gestaba en esos entonces, realmente alucinante, lugar imperdible.